viernes, 7 de mayo de 2010

Cuidando activamente a los pacientes


Usualmente, dentro de los sistemas de salud, muchas cosas se desean realizar pero el día a día va diluyendo muchas veces las buenas intenciones y planes.

En el marco de las reuniones que ha tenido en meses pasados el Instituto de Prácticas Seguras de Medicación (ISMP por sus siglas en Inglés), se han dado algunas pautas para trabajar activamente y cuidar a los pacientes en los diferentes escenarios (ambulatorio y hospitalario).

Paso Nº1 ¿Algo esta mal? El primer paso para cuidar activamente es darse cuenta que algo esta errado. La mayoría de los profesionales de la salud son consciente del daño que se genera al paciente por los errores pero en el día a día pierde la trascendencia y se pasan por alto, se subnotifica (o no se notifica), se busca culpar (cosa muy usual) y de ese modo no se previene que ese riesgo vuelva a aparecer. Para asegurar el desarrollo de una conducta de cuidado activo, el equipo necesita mejorar sus habilidades para identificar los riesgos y mantener una preocupación constante enfocada en el riesgo de errores. Estas habilidades pueden desarrollarse mediante ejercicios de estimulación.

Paso Nº2 ¿Es necesaria mi ayuda? Si la necesidad de intervenir no es los suficientemente obvia, las personas buscan una respuesta mirando a sus colegas. Desafortunadamente, con cada uno mirando al otro antes de intervenir, los acciones apropiadas podrían no darse nunca. El contexto social además puede tener un efecto dramático si una persona decide que la ayuda es necesaria o si hay un problema que requiere ser resuelto.

Paso Nº3 ¿Es mi responsabilidad intervenir? Es fácil asumir que la responsabilidad de los hechos es de otro en un grupo de trabajo; sin embargo, las personas tomarán acción si sus responsabilidades son claras y si ellos voluntariamente trabajan para cumplirlas. El robo en una playa pública como parte de un estudio demostró esto. Se dejaban las cosas a diferentes personas, indicándole que se entraría al mar y que las cuidaran. Una segunda persona (del equipo de investigación) robabá la radio que había sido encargada. Se registró que el 94% de "cuidadores" intervinieron cuando se dieron cuenta del "robo". Pero solo el 20% de personas que estaban alrededor, a quienes no se les había encargado nada, reaccionaron ante los hechos. Una norma social debe ser establecida para que cada uno comparta igual responsabilidad en la seguridad de los pacientes.

Paso 4 y 5 ¿Qué debo hacer? ¿Cuando debo hacerlo? Estos pasos enfatizan la importancia de la educación y entrenamiento de modo que el equipo de trabajo se sienta capaz de reportar y manejar los riesgos de seguridad. Cuando las personas saben que hacer, no sienten miedo de parecer tontos ni esperan que otras personas tomen acción para ellos recién hacerlo. La formación continua otorga al personal la racionalidad y principios para las intervenciones y los empodera para tomar acción. Cuando las personas reciben herramientas para mejorar la seguridad y crren que las herramientas son efectivas, el riesgo de apatía disminuye.

(1) Geller ES. The Psychology of Safety Handbook. Boca Raton, FL: CRC Press LLC; 2001.

Fuente: ISMP


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