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jueves, 31 de marzo de 2011

Cada vez más mujeres de EEUU usan fármacos durante el embarazo


La mayoría de las embarazadas de Estados Unidos toma por lo menos un fármaco recetado o de venta libre, aunque se desconozca si es o no seguro. Con datos de dos estudios de largo plazo, un equipo halló que en el 2008 más del 80% de las embarazadas había tomado un medicamento durante la gestación. Es más: la mitad lo había hecho en el primer trimestre, el período de más preocupación por los efectos potenciales de los medicamentos en el riesgo de que el feto desarrolle algún defecto congénito.

Estas cifras revelan un gran cambio comparado con 30 años atrás, cuando el 30 por ciento de las mujeres utilizaba algún medicamento en el primer trimestre de gestación. El problema, sostienen los investigadores, es que aun se desconoce cuán seguros son muchos fármacos durante el embarazo. De modo que los resultados muestran la necesidad de analizar la seguridad de ciertos remedios, según el autor principal, doctor Allen A. Mitchell, de las Escuelas de Medicina y de Salud Pública de la Boston University.

"Eso no quiere decir que esos fármacos sean peligrosos, sino que no tenemos suficiente información", agregó. Dado que casi nunca se prueban fármacos en embarazadas antes de comercializarlos, la única forma de conocer si tienen problemas de seguridad es con los estudios de vigilancia cuando ya están a la venta. En general, el riesgo de tener un bebé con una malformación congénita es de entre el 2 y el 3 por ciento. De modo que esos defectos son relativamente poco frecuentes.

Los resultados, publicados en American Journal of Obstetrics & Gynecology, surgen de dos estudios de largo plazo sobre malformaciones congénitas. Más de 30.000 mujeres de Estados Unidos respondieron sobre el uso prenatal de medicamentos. Con el tiempo, creció la cantidad de usuarias de uno y de cuatro o más medicamentos de venta libre. En el 2008, el 28 por ciento de las mujeres dijo que había tomado cuatro o más fármacos en el primer trimestre, comparado con el 10 por ciento hace 30 años.

Los medicamentos recetados más utilizados fueron los antibióticos, los remedios para el asma y las alergias, y los antidepresivos. Se desconoce si esos fármacos son completamente seguros en el embarazo. Por otro lado, si una mujer está tomando un medicamento por una enfermedad crónica, como el asma, la epilepsia o la depresión mayor, podría ser riesgoso que la suspenda durante la gestación. Mitchell puso como ejemplo el asma: "No tratarlo es malo para la mujer y el bebé". Estos resultados, sostuvo, "no debería desalentar a las mujeres de seguir tomando los remedios que necesitan para las enfermedades crónicas".

En cambio, Mitchell sugirió que esas mujeres deberían conversar con sus médicos sobre los riesgos y los beneficios de esos fármacos durante el embarazo. Según la enfermedad, existiría un medicamento recomendado por sobre otros para las embarazadas.

Fuente: American Journal of Obstetrics & Gynecology 2011

miércoles, 30 de marzo de 2011

Niños con asma con frecuencia reciben antibióticos innecesarios


Uno de cada seis niños asmáticos recibe un antibiótico innecesario.

Un equipo halló que los médicos les recetan a los niños asmáticos de Estados Unidos alrededor de 1 millón de antibióticos innecesarios cada año, lo que favorece la diseminación de infecciones con una "súperbacteria" resistente a los fármacos más poderosos. Otro estudio publicado en la revista Pediatrics revela que Estados Unidos no es el único país en el que a los niños asmáticos se les recetan antibióticos en exceso: científicos de Bélgica hallaron que los niños tratados con fármacos para el asma eran casi dos veces más propensos que los otros niños a recibir un antibiótico.

"Hay que tener un buen motivo para indicar un fármaco para el asma y un antibiótico", dijo la coautora, doctora Kris De Boeck, del Hospital Universitario de Lovaina, en Bélgica. Esa "sobreutilización" y "uso incorrecto" de los antibióticos "hacen que las bacterias desarrollen estrategias para subsistir" y las hace resistentes a los fármacos, resumió De Boeck.

Los bebés y los niños pequeños tienen sibilancias cuando sufren una infección respiratoria y los médicos les indican un antibiótico. Pero en algunos niños, esas sibilancias son un signo precoz de asma. Y las guías indican no incluir antibióticos en el tratamiento de los niños asmáticos, excepto cuando también tienen infecciones.

El equipo del doctor Ian M. Paul, del Penn State College of Medicine, revisó los datos de una encuesta nacional sobre consultas médicas de Estados Unidos. Los investigadores analizaron más de 60 millones de consultas de niños con asma y sin síntomas declarados, lo que sugería la existencia de una infección que podría tratarse con antibióticos. En una de cada seis consultas, a los niños se les indicó un antibiótico.

En tanto, el equipo De Boeck revisó una base de datos de una aseguradora que cubre a más del 40% de la población belga y halló que los niños tratados con fármacos para el asma eran un 90% más propensos a tomar también un antibiótico en un año. Casi el 75% de los chicos tratados con fármacos para el asma también recibió un antibiótico, comparado con menos del 40% de los niños que no usaban terapias para el asma.

"Se sabe que el uso excesivo de antibióticos genera resistencia a las bacterias en la comunidad", escriben en un editorial Rita Mangione-Smith, de la University of Washington, y Paul Krogstad, de la University of California en Los Angeles.

"Si seguimos abusando de esos fármacos, nuestro arsenal para luchar contra las infecciones resistentes seguirá achicándose", añadieron.

Fuente: Pediatrics 2011

martes, 29 de marzo de 2011

El herpes genital se contagiaría aún si no hay lesiones presentes


Una investigación reciente señala que los pacientes de herpes genital pueden contagiar con el virus a sus parejas incluso si no tienen lesiones. Aunque esto ya se sospechaba, "aquí los datos parecen realmente robustos", aseguró Fred Wyand, vocero de la American Social Health Association.

La infección por virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2) es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes y afecta a unas 536 millones de personas en el mundo. El 16 por ciento de los adultos estadounidenses han obtenido resultados positivos en pruebas de VHS-2, pero apenas entre el 10 y el 25 por ciento de los infectados reconoció la enfermedad. Las pruebas de sangre para detectar VHS-2 comenzaron a estar ampliamente disponibles en 1999, lo que le facilitó a la gente saber si tenía herpes genital aún si la infección no estaba activa. Aún así, encuestas anteriores de gran tamaño del gobierno habían hallado que cerca del 80 por ciento de los estadounidenses no sabe que tiene herpes genital, según la Dra. Christine Johnston, coautora del estudio. El informe aparece en la edición del 13 de abril de la Journal of the American Medical Association, una edición temática sobre enfermedades infecciosas e inmunología.

"La mayoría de las personas no sabe que tiene herpes", aseguró Wyand. Hasta podrían tener síntomas pero no reconocerlos. "Podría haber síntomas leves o podrían atribuirlos a algo más, como escoriaciones, tinea cruris e infecciones micóticas", explicó. Los investigadores saben que la gente que no presenta síntomas también contagia el virus. El estudio actual es el más grande hasta ahora en examinar el tema y también usó una prueba sensible de ADN para detectar el virus, "lo que significa que podemos hacer un cálculo mucho más claro de la frecuencia con la que el virus se activa en la gente", aseguró Johnston, profesor de medicina encargado de la Universidad de Washington en Seattle.

La activación se refiere a cuando el virus se replica y, por consiguiente, es contagioso. En el ensayo participaron cerca de 500 personas que habían obtenido un resultado positivo del virus. Cada persona tomó muestras genitales con un hisopo de algodón durante al menos treinta días. Se recolectaron y analizaron más de 28,000 muestras. El virus fue detectado en el 20 por ciento de los días en 410 personas que tenían síntomas, frente al 10 por ciento de los días en los que no tenían síntomas obvios. Sin embargo, en ambos grupos hubo reactivación del virus en la misma proporción los días en que había reactivación.

"La diferencia principal fue el momento", explicó Johnston. Los hallazgos sugieren el uso de medidas preventivas tan frecuente como sea posible. Entre ellas se encontraban usar condón, tomar Valtrex (valaciclovir), un antiviral, todos los días e informar a la pareja sobre la infección. "Se ha demostrado que esas tres estrategias reducen la transmisión entre un 30 y un 50 por ciento", según Johnston. "Se debe pensar en todas esas estrategias y en su uso".

Fuente: Journal of the American Medical Association

lunes, 28 de marzo de 2011

Las vacunas ayudan a proteger a los viajeros de todas las edades


Fumar causa medio millón de muertes anuales en Estados Unidos; algo más de hombres que de mujeres, según nuevas estadísticas. La mortalidad asociada con el tabaquismo en los hombres fue similar al de otros análisis recientes. Sin embargo, en las mujeres, la tasa fue mayor que la esperada. El estudio, publicado en Epidemiology, es "un recordatorio importante de que es una gran epidemia (...) demanda una medición activa", dijo Prabhat Jha, que estudia la mortalidad asociada con el tabaquismo y dirige Center for Global Health Research, de St. Michael's Hospital, Toronto.

Al momento de realizar la investigación el doctor Brian Rostron, de la University of California, utilizó datos de una encuesta nacional de salud realizada a 250.000 personas para conocer si fumaban y cuántos cigarrillos consumían actualmente y en el pasado. Se los controló durante dos a nueve años después de responder la encuesta. Al final del estudio, en el 2006, habían muerto unos 17.000 participantes. Rostron, que ahora trabaja en la Administración de Alimentos y Medicamentos, calculó el riesgo de muerte para los fumadores y los no fumadores de distintas edades y sexos. Luego aplicó los riesgos extra por el tabaquismo para la población total de Estados Unidos. El cálculo reveló un promedio anual de 290.000 muertes masculinas asociadas con el tabaquismo entre el 2002 y el 2006, y de 230.000 fallecimientos entre las mujeres. En total, más de medio millón de muertes anuales.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por su sigla en inglés), cada año mueren unos 2,5 millones de personas en Estados Unidos. En los fumadores y los ex fumadores, el aumento más grande del riesgo de morir por el tabaquismo se registró entre los 65 y los 74 años. Tras considerar otros factores (peso y consumo de alcohol), ese grupo etario tenía el triple de riesgo de morir por cualquier causa que los no fumadores si estaban fumando entre 1 y 2 paquetes de cigarrillo por día. Otro estudio, publicado en The Journal of the American Medical Association, confirma el aumento del consumo de cigarrillos: el 7 por ciento de los adultos de Estados Unidos eran grandes fumadores en el 2007, frente al 23 por ciento en 1965. Los autores, dirigidos por el doctor John Pierce, de la University of California, San Diego, definieron como "grandes fumadores" a los que consumía 20 o más cigarrillos por día.

A pesar de las buenas noticias, Jha dijo que las nuevas estimaciones demuestran la necesidad de contar con más información sobre cómo el tabaquismo afecta a las mujeres. "Podría ser que los efectos en las mujeres sean más y más graves, pero necesitamos más pruebas", dijo el investigador. Jha agregó que mientras las tasas de tabaquismo y de mortalidad por tabaquismo disminuyeron en el largo plazo en Estados Unidos, crecieron en los países de bajos ingresos. Por eso, "en general, la mortalidad asociada con el tabaquismo seguirá aumentando en el mundo", agregó.

Fuente: Epidemiology 2011